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Bela Kiss, el asesino húngaro

domingo, 21 de noviembre de 2010

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BELA KISS era un húngaro que vivía en el pequeño pueblo de Czinkota. Allí había llegado acompañado de su esposa, una joven que respondía al nombre de Maria, y la gente le adoraba por su carácter amable y atento. Era lo que solemos confundir con una "buena persona".



Tenía dinero, de modo que cuando llegó al pueblo alquiló una casa y empleó a dos criados que pasaban la noche en sus propios hogares por deseo expreso del húngaro. Ambos hombres hablaban maravillas de su atención pero coincidían en que tenía gustos raros y era poco hablador.

El húngaro solía pasar épocas fuera de casa y los habitantes del pueblo se percataron de que durante aquellas ausencias María se veía en la casa con un joven llamado Paul Bihari. Justo cuando aquellas gentes consideraron justo avisar de la infidelidad de Maria, Bela se encontró con la casa vacía y una carta de su esposa que le avisaba de su abandono. Los criados le encontraron llorando con la carta en la mano. Al tiempo que el pueblo se acercaba a él para tenderle su apoyo, él se aislaba del resto del mundo para consolarse y sufrir en soledad.

Casa de Bela Kiss



En la nueva época de su vida en lugar de los criados vino a trabajar una ama de llaves. En cierto momento Bela le pidió que durante unos días no pasara por la casa porque iba a venir una antigua amiga suya. Y llegó la joven distinguida. Unos días después Bela llamó al ama de llaves para que volviese al trabajo. De nuevo hizo otro viaje a Budapest y volvió con una mujer. No era la otra, era una chica más alta, y el ama de llaves tuvo órdenes de no volver a la casa hasta nuevo aviso. El húngaro vivía de rentas, no trabajaba y se gastó un dinero en fabricar unos depósitos cilíndricos de gran tamaño en su sótano. Mientras tanto el ama de llaves se apenaba de que las mujeres que le visitaran no llegasen nunca a quedarse con Bela, pero imaginaba que algún día tendría suerte y volvería a casarse.


En aquella época el Condestable del pueblo tuvo una conversación con él acerca de una posible y próxima guerra, y ambos estuvieron de acuerdo en que se echaría en falta la gasolina si aquello se producía, de modo que Bela invitó al Condestable a visitar su sótano y le mostró uno de los bidones que estaba lleno de gasolina. El Condestable aprobó su carácter previsorio y le felicitó. Bela Kiss continuó trayendo a casa a mujeres, tiempo durante el cual el ama de llaves era despedida y contratada intermitentemente, y los periódicos de Budapest daban avisos de mujeres desaparecidas. Se tenía como sospechoso a un tal Hoffman, pero éste también terminó desapareciendo. Con el estallido de la primera guerra europea Bela fue disminuyendo sus viajes y sus citas, y éstas fueron definitivamente ya imposibles cuando fue reclutado para luchar. Bela alegó no poder enrolarse porque sufría del corazón pero tras hacerle una revisión médica descubrieron que la enfermedad era falsa y lo reclutaron. Bela, que en su visita al sótano con el Condestable le había ofrecido a éste que hiciera uso de los bidones si él moría, le recordó ahora su promesa. Si moría, el Condestable debía hacerse cargo de los bidones. Confiado, le entregó la llave y marchó con el Cuerpo de Ejército. Cinco meses después se recibió en el pueblo la noticia de la muerte de Bela Kiss, aquel triste y maravilloso hombre que tanto adoraban en Czinkota, y el Condestable hizo público el deseo del húngaro de que se utilizase el combustible de los bidones de su sótano. Un día pasó por allí un camión militar falto de gasolina y el hombre les dijo que podían usar la gasolina de los bidones de Bela Kiss. Les ofreció que cogieran uno y los soldados trataron de mover uno de los bidones pero se quejaron de que algo sólido parecía moverse dentro del líquido y pesaba demasiado.

Los hombres abrieron el bidón y gritaron al unísono al descubrir a una joven desnuda, estrangulada con una bufanda de seda y conservada en litros de alcohol. Haciendo acopio de valor abrieron el resto de los bidones y en cada uno de ellos descubrieron cuerpos jóvenes, desnudos y asesinados del mismo modo conservados en alcohol. Sólo un bidón contenía gasolina.

Bidones donde se encontraron cuerpos



Tras dar parte a la policía y proseguir las investigaciones se supo que el desaparecido Hoffman, aquel sospechoso al que se perseguía por las desapariciones femeninas, era Bela Kiss, que había estado manteniendo correspondencia con 19 mujeres a través de las cuales supo de sus posiciones económicas y situaciones familiares. Todas las mujeres estaban repartidas entre aquellos bidones de alcohol y un almacén de un pueblo cercano a Czinkota. Además se descubrieron los cuerpos de Maria y su amante, Paul Bihari, en el sótano de la casa.

Un día llegó a Budapest una increíble noticia: Bela Kiss no había fallecido en la guerra, había desertado. Se hizo una búsqueda que no fructificó y se escucharon muchos relatos acerca de dónde se le podía haber visto, pero fue un desertor de la Legión Extranjera francesa quien dio seguramente la pista más fiable: el hombre dijo que había conocido a un tipo que alardeaba de haber hecho una fortuna asesinando a mujeres ricas.

La policía ya le había echado el ojo pero antes de echarle el guante y capturarle, Bela, con un sexto sentido y sin sospechar que estaba en el punto de mira de la policía, volvió a huir. Se supuso que se había exiliado en algún lugar de Sudamérica donde su aspecto moreno le haría pasar desapercibido. No se supo más de él.

El hotel de la muerte

miércoles, 10 de noviembre de 2010

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Herman Webster Mudgett, “El Dr. H. H. Holmes” (1861–7 de mayo de 1896) fue un asesino en serie americano que capturó, torturó y asesinó a unos doscientos huéspedes en su hotel de Chicago, que llegó a conocerse con los nombres de “The Castle” o “The Murder Castle”. Se trataba de un hombre alto, apuesto, elegantemente vestido, un verdadero seductor que lograba con facilidad la confianza de las mujeres.

Su hotel se encontraba en el suburbio de Englewood en Chicago y, todavía en la actualidad, puede considerarse la “mansión de matar” más sofisticada de la historia de la criminología. El aspecto exterior del edificio era algo extraño, pero indudablemente su interior lo era aún más: toda la estructura estaba llena de cuartos insonorizados, pasadizos secretos, toboganes que conducían al sótano, trampas, agujeros disimulados en las paredes que permitían ver lo que sucedía en las habitaciones e, incluso, cañerías de gas colocadas debajo del parquet, que se accionaban desde el subsuelo para asfixiar a los huéspedes. En los sótanos había un horno crematorio, una tinaja con ácido sulfúrico, pilas con cal viva y una mesa de disección anatómica, con numerosos bisturíes, sierras y otras herramientas.

 El hotel de Holmes

Herman Webster Mudgett nació en 1860 en Gilmanton, en el seno de una acaudalada y puritana familia de New Hampshire. Era un muchacho problemático, cruel con los animales y los niños pequeños. Sin embargo, sabía ser encantador con las mujeres. Desde muy joven se interesó por conquistar a mujeres adineradas para vivir a su costa. En 1878, con 18 años, se casó con una joven llamada Clara Lovering, hija de un próspero granjero de Loudon (New Hampshire). En 1879 inicia sus estudios de medicina en la Universidad de Michigan, cuyos gastos fueron sufragados con la herencia de su esposa. Mientras era estudiante, ideó un método para conseguir estafar a las compañías de seguros: robaba cadáveres del laboratorio, los desfiguraba y los colocaba en lugares de forma que parecía que habían muerto en accidente. Con anterioridad, Holmes había contratado polizas de seguros sobre supuestos familiares de los cadáveres y recogía el dinero cuando los cuerpos eran descubiertos.

Después de asegurar un cadáver por 12.500 dólares y tener éxito en este fraude se marchó de Michigan y abandonó a su mujer y a su pequeño hijo.

Durante unos seis años se supo poco de Holmes. Al parecer estuvo en diferentes estados. Decidió marcharse al estado de Nueva York, enseñó en la escuela de Clinton County, alojándose en la casa de un granjero a cuya esposa sedujo, dejó embarazada y abandonó dejando, incluso, la cuenta sin pagar. En 1885 se trasladó a Chicago.

Mudgett tuvo incontables conquistas. Enamoró a una preciosa y millonaria joven llamada Myrtle Z. Belknap. La chica, en un principio, ofreció ciertas resistencias pero Mudgett consiguió ganar su confianza y se casó con ella (a pesar de no tener el divorcio de su primera mujer) y tuvieron una hija. A través de unas falsificaciones de escrituras, estafó a su familia política 5.000 dólares, que empleó en construir, en Wilmette, una lujosa residencia.

En 1887 logró, en las afueras de Englewood, una comunidad tranquila del sur de Chicago, la gerencia de una farmacia propiedad de una ingenua viuda, “Mrs. Dr. Holden”, una señora mayor de la que fue su amante y hombre de confianza. La cortesía y el encanto de Holmes atrajeron a muchas damas al establecimiento. La señora Holden estaba muy feliz con la prosperidad de su negocio. Sin embargo, su hombre de confianza, mediante falsificaciones de contabilidad y malversaciones de fondos, se hizo el dueño de todos los bienes de la viuda, a la que hizo “desaparecer”. Él afirmó que le había comprado la farmacia justo antes de que ella decidiera marcharse al oeste.

Mudgett ideó, entonces, construir un hotel que se inaugurase para la Exposición Universal de Chicago de 1893 y, así, aprovechar el gran número de personas que acudirían a la ciudad, entre las que se encontrarían muchas mujeres ricas y solas. Holmes, a través de una serie de estafas, consiguió un solar junto a su farmacia e inició en 1890 la construcción de un extraño hotel con aspecto de fortaleza medieval, cuya interior diseñó él mismo. No hay registros en los que aparezca cómo Holmes decidió llamar a su hotel, pero siempre fue conocido como “The Murder Castle”. Recurrió a numerosas empresas de construcción, que despedía al poco tiempo y a las que nunca pagaba. Los cambios constantes hacían que sólo Holmes conociese en profundidad el edificio cuyo extraña construcción podía haber levantado las sospechas de la gente. El hotel tenía tres plantas, un sótano y unas falsas almenas. Había más de 60 habitaciones y 51 puertas. En el edificio había numerosas trampillas, escaleras ocultas, pasadizos secretos, cuartos sin ventana, toboganes que conducían al sótano y puertas correderas que daban a un complejo laberinto de pasillos secretos desde los cuales, por unas ventanillas disimuladas en las paredes, Holmes observaba el movimiento de sus clientes, sobre todo si eran mujeres.La primera planta del edificio tenía almacenes y tiendas mientras que las plantas superiores estaban ocupadas por amplias estancias . En la segunda planta se encontraba una oficina de Holmes. La mayoría de las habitaciones estaban destinadas a los huéspedes.

Bajo el parquet, una instalación eléctrica le permitía seguir en un panel indicador instalado en su despacho el desplazamiento de los huéspedes. Acabar con sus vidas era fácil. Con sólo abrir unos grifos de gas, podía asfixiar a los ocupantes de varias habitaciones. Otras estancias tenían sopletes en las paredes recubiertas de planchas de hierro. Un montacargas y dos toboganes servían para hacer bajar los cadáveres a una bodega, donde podían ser disueltos en una cubeta de ácido sulfúrico, reducidos a polvo en un incinerador o sumergidos en unas cubas llena de cal viva.Este sádico asesino podía también torturar a sus víctimas antes de acabar con sus vidas. En una habitación, que llamaba “el calabozo”, tenía innumerables objetos de tortura. Entre las máquinas sádicas instaladas por Holmes, llamó la atención de los periodistas el autómata que permitía cosquillear la planta de los pies de las víctimas hasta que literalmente morían de risa.

Si alguna víctima intentaba escapar de su celda, se activaba una alarma que sonaba en las habitaciones de Holmes. La policía dedujo que algunos de los desdichados huéspedes fueron mantenidos en cautividad durante meses antes de su muerte.



Asesinos en serie: "Vampirismo"

lunes, 20 de septiembre de 2010

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Casos de "Vampiros" similares en el mundo:

Unos beben la sangre de sus víctimas y otros comen su carne. Algunos asesinan en el nombre de Satán y otros impulsados por unas "voces sobrenaturales".

"Vampiro de Teheran". Se trataba del taxista de 28 años GHOLAMREZA KHOSHROU KOURAN KORDIEH, más conocido como Ali Reza. Según la información que me facilitó la Embajada de Irán, Ali Reza violó y asesinó al menos a nueve mujeres y niñas para beber su sangre, entre febrero y junio de 1997. Condenado a 214 latigazos proporcionados por los familiares de las víctimas y a la pena capital, "El Vampiro de Teherán" fue colgado de una gran grua, ante miles de testigos, el 13 de agosto de ese mismo año. Inmediatamente algunos "intelectuales" sugirieron que unos crímenes tan delirantes como los de "El Vampiro de Teherán" sólo podían producirse en un país "primitivo" e "inculto" como Irán. Pretensión esta absolutamente ridícula, ya que algunos de los asesinatos "vampíricos" más espeluznantes de la historia criminal se han cometido en países del "primer mundo", como Estados Unidos.

RICHARD CHASE, alias "El Vampiro de Sacramento". Asesinó a dos familias enteras, llevado por una delirante creencia; su sangre estaba envenenada y debía conseguir sangre humana para poder mantener su propia vida. En su delirio, Chase hablaba de una conspiración de los OVNIs y de los nuevos movimientos nazis que intentaban matarlo, pero su creencia más importante era la de que tenía que beber sangre humana para poder vivir. Cuando fue detenido se le incautaron recipientes, como una batidora, en la que preparaba la sangre de sus víctimas, y trozos de su carne, como si de un jugoso zumo se tratase.

GEORG KARL GROSSMAN: Fue detenido en agosto de 1921, cuando un vecino escuchó los gritos de una joven y llamó a la policía, siendo Grossman sorprendido mientras se bebía la sangre de su última víctima. Los analistas de la policía identificaron los restos de al menos tres mujeres asesinadas en las tres semanas anteriores a la detención, pero se encontraron docenas de prendas de ropa y efectos femeninos en el apartamento.

"EL VAMPIRO DE HANNOVER":. Haarmann elegía a sus víctimas en la estación de ferrocarril de Hannover. Principalmente niños o jóvenes que habían huido de casa, o llegaban a la capital en busca de trabajo. Haarmann fue declarado culpable de 27 asesinatos de muchachos, de entre doce y dieciocho años. Sin embargo Haarmann llegó a decir que "podrían haber sido unos 40". Los mataba, bebía su sagre y comia parte del cuerpo.


"EL VAMPIRO DE DÜSSELDORF": Durante el proceso, iniciado el 13 de abril de 1931, los magistrados tubieron que soportar la gélida descripción que Peter Kürten hizo de sus crímentes: "Necesitaba sangre como ustedes necesitan alcohol". Confesó con todo detalle como asesinaba a sus víctimas, algunas niñas de solo cinco años, usando un martillo, tijeras, etec, y destrozando absolutamente los cadávers. Decía que Jack el Destripador era su ídolo...

ALBERT FISH: Cuando fue detenido, la policía encontró muchos recortes de prensa referentes al caso Haarmann en el apartamento de Albert Fish. Recortes que fueron utilizados como prueba durante el juicio que se inició en el Tribunal de White Plains el 12 de marzo de 1935. Definido por la prensa como "el criminal mas repulsivo de todos los tiempo", Fish es un buen ejemplo de "asesíno místico". Según sus allegados, se proclamaba la reencarnación de Cristo y "el instrumento de Dios contra la Humanidad", algo que repitió durante el juicio. "Beber su sangre -declaró- me producía verdaderos arrebatos de éxtasis sexual".

FLORENCIO FERNANDEZ: El 14 de febrero de 1960, y tras pintoresca operación policial se detuvo al vampiro argentino. Hacía semanas que varias jovenes estaban siendo atacadas por un individuo que, aprovechando la oscuridad nocturna, penetraba en el interior de los domicilios de sus víctimas, aprobechando que se acostaban con las ventanas abiertas a causa del calor reinante en esas fechas. Una vez dentro de la casa, se avalanzaba sobre ellas mientras dormían, sujetándolas a la cama y mordiendo profundamente sus gargantas para beber su sangre.

MARCELO DE ANDRADE: El año 1992 entró salpicado de sangre para la prensa del Brasil. "Bebía su sangre para mantenerme joven y guapo"; con tan insólita declaración el brasileño de 25 años Marcelo Costa de Andrade, ex -miembro de la secta Iglesia Universal del Reino de Dios, pretendía justificar sus brutales crímenes. Captaba a los niños en las zonas marginales de Rio, y los convencía para que le acompañases ofreciéndoles comida, golosinas o dinero. Los mataba a golpes y los violaba, dejando bandejas con comida al lado de los cadáveres. Después compraba los periódicos para ver si los cuerpos habían sido hallados.

FLORENCIO FERNANDEZ: El 14 de febrero de 1960, y tras pintoresca operación policial se detuvo al vampiro argentino. Hacía semanas que varias jovenes estaban siendo atacadas por un individuo que, aprovechando la oscuridad nocturna, penetraba en el interior de los domicilios de sus víctimas, aprobechando que se acostaban con las ventanas abiertas a causa del calor reinante en esas fechas. Una vez dentro de la casa, se avalanzaba sobre ellas mientras dormían, sujetándolas a la cama y mordiendo profundamente sus gargantas para beber su sangre.

MARCELO DE ANDRADE: El año 1992 entró salpicado de sangre para la prensa del Brasil. "Bebía su sangre para mantenerme joven y guapo"; con tan insólita declaración el brasileño de 25 años Marcelo Costa de Andrade, ex -miembro de la secta Iglesia Universal del Reino de Dios, pretendía justificar sus brutales crímenes. Captaba a los niños en las zonas marginales de Rio, y los convencía para que le acompañases ofreciéndoles comida, golosinas o dinero. Los mataba a golpes y los violaba, dejando bandejas con comida al lado de los cadáveres. Después compraba los periódicos para ver si los cuerpos habían sido hallados.

FILITA MALISHA: El 23 de marzo de 1995 una anciana de 60 años oriunda de Solwezi (Zambia) se personó por propia voluntad en la comisaría de policía para confesar que había asesinado a siete de sus hijos. Según declaró Filita Malisha, había asesinado a sus hijos a lo largo de varios años, en rituales de magia negra que había aprendido de su madre. Y tras asesinarlos, bebía su sangre y comía parte de los cadáveres.

MARCELO COSTA DE ANDRADE "EL VAMPIRO DE RIO DE JANEIRO" (BRASIL)


Nombre: Marcelo Costa de Andrade
Sobrenombre: El Vampiro de Rio de Janeiro
Fecha de nacimiento: 1966
Lugar de los asesinatos: Rio de Janeiro
Pais: Brasil
Fecha de los asesinatos: 1991
No. de Victimas: +14 asesinatos
Tipo de victimas: Niños y adolescentes
Tipo de Asesino: Vampiro, sadico, carnicero, pedofilico, asesino de niños, necrofilico, estrangulador
Modus Operandi: Con la promesa de comida o dinero llevaba a sus victimas (niños pobres de entre 6 y 13 años) a sitios apartados donde los violaba, los estrangulaba o mataba a golpes, en ocaciones los decapitaba para beber su sangre, ya que pensaba que esto lo mantendria joven por siempre, tambien abusaba sexualmente de los cadaveres.
Captura y condena: Arrestado en Diciembre de 1991 y declarado enfermo mental.
Informe final: Actualmente se encuentra recluido en un hospital psiquiatrico.


Biografia:

Marcelo Costa de Andrade, es un psicopata religioso, de apariencia inofensiva, que se convertiria en el asesino brasileño mas infame.
Hijo de una familia de inmigrantes del noreste de Brasil, Marcelo vivia en el barrio de Rocinha, cerca de Rio de Janeiro. En este sitio no habia servicios basicos, durante su infancia su abuelo, su madre y su padrastro lo golpeaban con regularidad. Cuando tenia 10 años fue abusado sexualmente, lo que lo marcaria de por vida.
A los 14 años comenzo a prostituirse para ganar algo de dinero y poder vivir. Fue llevado por esto a un reformatorio de donde escapo. A los 16 comenzo una relacion homosexual con un hombre mayor, a los 17 Marcelo intento violar a su hermano menor (10).
Cuando cumplio 23 termino su relacion con el hombre mayor, por lo que tuvo que regresar a vivir al lado de su madre y sus hermanos quienes ahora vivian en Itaborai, un barrio cercano a Guanabara Bay. Ahi comenzo a trabajar distribuyendo volantes de una tienda de Copacabana.
Ingresos a la Iglesia Universal del Reino de Dios a la que asistia 4 veces a la semana, a pesar de que desvariaba y se reia sin motivo, su vida parecia normal.
En Abril de 1991, a la edad de 24 años, comenzo a matar. Durante un periodo de 9 meses Marcelo asesino a mas de 14 niños de entre 6 y 13 años. Llevaba a sus victimas con engaños a sitios apartados, donde los violaba y estrangulaba. Practicaba necrofilia con los cuerpos, decapito a uno de ellos, destrozo la cabeza de otro y en al menos 2 ocasiones bebio la sangre de sus victimas. Despues confesaria que la sangre lo mantenia "Bello y joven". En Rio de Janeiro la violencia contra menores es frecuente, por lo que la policia no sospechaba que habia un asesino en serie libre.
En Diciembre de 1991 Marcelo estrangulo a Ivan de Abreu (6), a quien recogio junto a su hermano Altair (10), en una terminal de autobuses, mientras violaba y mataba a Ivan, Altair comenzo a llorar, Marcelo lo miro y le dijo que lo amaba, y le pidio que viviera con el. Altair llorando se fue con el asesino de su hermano, pero a la mañana siguiente logro escapar, aviso a su madre y comenzo la busqueda del asesino.
Marcelo Andrade fue arrestado en la tienda donde trabajaba, confeso 14 asesinatos y llevo a la policia a los lugares donde habia dejado los cadaveres.
Marcelo declaraia despues "Yo prefiero a los niños jovenes por que se ven mejor y su piel es mas suave, ademas el padre dice que los niños que mueren antes de los trece años se van al cielo automaticamente, por eso yo les hago el favor de enviarlos al cielo".
Marcelo Costa de Andrade fue recluido en un Hospital Psiquiatrico.

Programa de TV: Francisco Pérez Abellán analiza los más famosos casos de vampirismo Paul Naschy, Miguel Ángel Almodóvar y José Miguel Gaona.